sábado, 1 de marzo de 2008

¿Por qué no creer en Dios?

Durante años hemos querido evadir la idea de que existe un Dios, creador de todas las cosas, y que también nos creo a nosotros, y que por ende le debemos respeto y obediencia... pero en nuestro ego y nuestro orgullo nos rehusamos a entender que somos seres creados y dependientes de una Deidad suprema que nos regalo la vida y cuando disponga nos la puede quitar.

Dios al principio creo un universo perfecto y equilibrado (Gen 1-1), hizo que todas las cosas coexistan entre si, y nos creo a nosotros a su imagen y semejanza (Gen 1;26), nos creo seres racionales con emociones y sentimientos, con una mente pensante y una preciosa conciencia que nos permite entre otras cosas pedir perdón y también perdonar, ésto nos distingue del resto de la creación. Nos dio autoridad sobre toda la creación (Gen. 1; 27-28), y entre todas las cosas que nos dio, nos concedió la oportunidad de elegir, nos dio libre albedrío.
Nos dio el privilegio de administrar la tierra y poblarla, podíamos hacer casi todo lo que quisiéramos en un basto planeta recién creado y perfecto con la excepción de una sola cosa... no probar del fruto prohibido. No tendría sentido tener libre albedrío y la posibilidad de elegir entre la obediencia y la desobediencia si no hay nada que desobedecer. Ahora imagínense... un árbol, posiblemente en un lugar apartado, de un planeta perfecto con millones de árboles donde ir a alimentarnos... pero ya saben como sigue la historia. Allá fueron nuestros primeros padres, dejaron atrás las advertencias de Dios, su creador y amigo y prefirieron romper la "única" regla que Dios había impuesto... y con el pecado en nosotros las cosas nunca volvieron a ser iguales.
Desde entonces nuestra relación con Dios quedo interrumpida, generación tras generación como una enfermedad hereditaria que degradó a nuestra raza para siempre. Dios es santo y no puede convivir con el pecado.
Así el hombre comenzó a escribir su propia historia, alejado de Dios y alejado del plan original para el que había sido creado; adquiriendo una nueva naturaleza y nos embarcamos en un viaje de caída en picada, moral y espiritual hasta hoy en día, donde todo lo malo parece ser bueno, y todo lo bueno parece ser malo, o anticuado. Dios a lo largo de nuestra existencia siempre mantubo un remanete fiel, como es el ejemplo de Noé y su familia, asi como tantos otros en diferentes períodos de la historia.

Hemos hecho del engaño y la mentira una forma de vida, corrompimos el verdadero fin de la sexualidad, profanamos y desvalorizamos la importancia del matrimonio, y el monstruo de la Guerra ha llenado de cicatrices la historia de nuestra existencia cobrando como resultado millones de vidas humanas, que vinieron y se fueron de este mundo sin saber en su mayoría porque existieron, no supieron quien era Dios ni para que los había creado.

Y a Pesar de que nuestra tendencia humana siempre tiende a culpar a Dios por nuestros errores y miserias, nuestro Creador no se quedo de brazos cruzados mirando como poco a poco nos auto exterminamos y nos hundimos cada vez mas en el fango del pecado, Él no estaba dispuesto a ver como su creación preferida se deterioraba cada vez mas, y decidió hacer lo que ninguno de nosotros haría en su lugar, entrego a su único hijo el Señor Jesucristo a morir y pagar nuestras culpas ya que escrito estaba “la paga del pecado es muerte” (Rom. 6:23) y por cuanto todos pecamos estamos condenados, todos merecemos la muerte. Pero el Señor Jesucristo en obediencia a Dios padre y por su propia voluntad dejo su lugar en el cielo, se hizo hombre, vivió como hombre y como hombre también murió, en unas de las torturas mas terribles que el mundo halla conocido… la cruz romana.

Él era el único que lo podía hacer porque Él es santo, en sus 33 años de vida como hombre no cometió pecado alguno, Él no tenia pecado hereditario como nosotros porque su procedencia era divina, y nació de una mujer virgen en forma milagrosa (Juan cap. 1 y 2). Su sangre santa era la única apta para pagar nuestros pecados, su sangre inocente pago el precio que merecíamos nosotros, por sus heridas fuimos sanados, y por su dolor fuimos aliviados. Así como por un hombre (Adán) entro el pecado a toda la humanidad, también por un hombre (Jesús) entro la salvación para toda la humanidad, solamente con una diferencia… podrás ser salvo:

" si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación." (Romanos 10:9, 10).

Ese mismo Jesús fue levantado de los muertos al tercer día, demostrando su autoridad sobre la muerte misma, Jesús ya no está crucificado y muerto en una cruz, Él vive y esta sentado a la diestra del Padre, ocupando el lugar que le corresponde.
Dios por intermedio de su hijo Jesús nos allanó el terreno para que pudiéramos recuperar nuestra relación con Él y cumplir con nuestro verdadero propósito de vivir. Él sigue respetando nuestro libre Albedrío, no nos obliga a seguirle ni a estar con Él, pero si nos advierte del terrible final de aquellos que no crean.
Dios nos propone cambiar de a poco nuestra vieja naturaleza pecaminosa con su ayuda, Él no pretende que seamos perfectos de la noche a la mañana, nos promete que todo aquel que le buscase y le siguiese alcanzará la estatura de la plenitud de Cristo (Ef. 4;13) y lo único que nos pide a cambio es tener “FE” en Él, creer en su sacrificio. El hecho de seguirle y obedecerle se da como resultado automático como un hijo obedece a su padre, por un vínculo de amor.

"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16).

"Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12).

No importa lo bueno que creas que hallas sido, o todas las buenas obras que hallas hecho, si no crees que Jesús murió por vos para salvarte de una condenación eterna de nada sirve lo que hiciste y lo que harás. (Juan 14;6) Reconocer nuestra condición pecaminosa ante Dios es lo que nos salva.
Cada ser humano tiene un hueco en su corazón, la mayoría trata de llenarlo con vicios como el alcohol, el tabaco, juegos de azar… otro buscan llenarlo con la ambición, el dinero y el lujo, otros tratan de saciarse con drogas, sexo y mas… pero esas cosas solamente nos reconfortan por un tiempo, meses, días, horas, minutos y nuevamente volvemos al punto de partida, sin mencionar las carísimas consecuencias que la mayoría de las veces tenemos que acarrear a raíz de estos vicios. Dios es el único capas de satisfacernos completamente, porque fuimos hechos por Él y para Él, y nos quiere dar una vida abundante espiritual.(Juan 10;10)
Ser un hijo de Dios y seguirle no es fácil en este mundo que esta patas para arriba, nos criticarán, nos discriminarán, nos perseguirán como lo han hecho con Cristo cuando estuvo aquí como hombre, pero aquel que cree en Dios también cree en una vida eterna con Él después de la muerte, y las cosas de esta corta vida no debe preocuparnos demaciado. Dediquemos nuestro tiempo a contar la verdadera realidad de Dios y que otro pueda conocer la historia concreta de nuestro origen. Contar que con Dios tenemos vida eterna y abundante, y sin Él nos espera la muerte y el infierno.
Si quieres reconciliarte con tu creador habla con Él, elevarle una oración desde tu corazón, si no sabes como empezar te puedo escribir una oración modelo, no para que la repitas tal cual, a Dios le interesa oír tus propias palabras.

Oración: Dios mi creador, hoy entiendo y creo que tu existes, que siempre haz existido. Reconozco que he sido un pecador y que he estado alejado de ti, pero hoy creo en tu hijo Jesucristo, creo que Él entrego su vida por mi, y quiero entregarte mi corazón y mi vida a ti, porque a ti pertenezco y contigo quiero estar. Dame vida eterna para estar contigo siempre y ayúdame a cada día conocerte mas. Amen

Si hiciste esta oración con un corazón sincero y con fe, ya tienes potestad para ser llamado hijo de Dios (Juan 1;12) Si le buscas y le sigues verás que tu vida comenzará a cambiar. Te aconsejo que te acerques a una iglesia Evangélica que tenga fundamentos bíblicos, si es posible cerca de tu casa, para que seas animado con la gente que cree y piensa como vos, para que conozcas más de Dios y sus enseñanzas, Es muy importante el hecho de congregar con la iglesia por los motivos que están detallados en el siguiente vínculo.

¿Porqué la iglesia?



Les recomiendo entrar a la web http://www.adoraor.com/ ahí encontraran mucha mas información para conocer más de nuestro Dios tan grande y lo que puede hacer con nosotros.


Autor: Marcos Valerio